Cómo llegó a ser así
El agua que hoy se ve quieta entre los cerros no estaba ahí. Los diques de Ullum, Punta Negra y el paso por Zonda son obra de un siglo de ingeniería para domesticar un río de deshielo que, sin control, alternaba entre crecidas destructivas y sequía. La provincia entera se ordenó alrededor de esa decisión: donde llega el agua hay viñedo, olivar y pueblo; donde no llega, hay piedra.